jueves, 9 de octubre de 2014

Para no levantarse

Aunque sinceramente lo que más me indigna del conportamiento de estos políticos impresentables que tenemos es que al parecer nos toman por idiotas, tengo que reconocer que bastante idiotas ya lo somos, pues sino no estarían ahí donde los hemos puesto y , sobretodo no seguirían cagandola una y otra vez sin que les demos una patada.
Con lo del ébola ya es que nos hemos cubierto de gloria,-eso si, al menos se ha dejado de hablar de la consulta catalana, lo que es muy de agradecer porque ya era muy cansino el tratamiento general del tema...

Y es que no se quien parece más tonto, la ministra,-a esa mujer le falta un hervor, da hasta pena su segunda a la que va traspasando todos los marrones y a la que cada vez le salen mas sarpullidos y manchas en la cara- , el consejero de sanidad de Madrid, un imbécil, echándole toda la culpa a la pobre auxiliar enferma y llamándole mentirosa, o diciendo que al médico que se ha quejado de la largura de las mangas, "lo que le pasa es que es demasiado alto", ¿ein?, para luego añadir que el "no tiene problema en dimitir porque ya viene comido de casa, que tiene la vida solucionada vaya", no sabemos si con una tarjeta black o similar..., y luego viene nuestro gran Mariano y para rematar, nos ha comunicado que sus colegas de Bruselas han dicho que "lo estamos haciendo fenomenal" con respecto a la enfermedad.
Pues menos mal que lo estamos haciendo bien, da miedo pensar si lo estuviésemos haciendo mal...

Y esos ciudadanos "provida-animal" llamando "asesinos" a los veterinarios que iban a solucionar el tema del perro, tampoco eran para tirar cohetes, la verdad, me temo que se hubieran comportado igual en el caso contrario, o sea, si se hubiera dejado vivir al perro.
Y para colmo, los medios, la prensa, las televisiones, son muy impresentables, regodeandose en el tema con la excusa de la información pero con muy poco rigor en el tratamiento de la noticia.
¡Si no hacen más que asustar a la gente que no lo estaba!
Encima es que les ha faltado decirnos la talla de sujetador de esa pobre chica...¿dónde está el derecho a la intimidad de una persona?
 
En fin, que está el día para no levantarse...

martes, 9 de septiembre de 2014

Implicarse o no



Que lleve mas de un año sin escribir no quiere decir que esté muerta, haya hecho una promesa o tenga algún impedimento para hacerlo; en realidad, nada me impide escribir, solamente la pereza, el "ya escribiré mañana", "lo haré cuando llegue el invierno", "quiero cambiar el formato del blog", incluso la excusa de que "ya los blogs están obsoletos y que lo moderno es el tuit u otra cosa de la que aún no me he enterado".
Eso es todo.

Oenegé Cargol

Tengo una perra muy joven que se llama Txakurra que quiere decir perro/a en vasco, un nombre demasiado largo para un perro, pero un homenaje a mis orígenes y a otro perro de un familiar muy querido.
Txakurra me tiene muy entretenida ya que tiene grandes dosis de energía que gastar en largos paseos de mañana y  tarde, a pesar de tener un precioso jardín para ella sola.
Pues no, he tenido que buscarme amigos con perro para que ella juegue, corra y me deje el resto del día hacer algo, sin traerme cada dos minutos la pelotita, un palito, o lo que sea que encuentre por ahí.
En fin que es una pelmaza muy divertida.

El paseo de la mañana los damos junto con C, una señora estupenda que hace unos años decidió dejar la ciudad e instalarse aquí, con la que hemos hecho muy buenas migas.
C tiene una perra buenísima, muy tranquila y mucho mas civilizada que Txakurra, y que pasa absolutamente de la mía, aunque pienso que en el fondo son algo así como amigas.
En realidad creo que con C tenemos una relación bastante parecida: ella se hace un poco la distante pero seguramente le caigo bien y somos algo así como amigas.
C ya paseaba con E, un señor del pueblo de al lado que tiene una perra tipo mastín, enorme, que es otra buenaza y algo más juguetona que la de C, cosa que Txakurra agradece mucho y yo también.
E tiene 80 años y aunque está supuestamente jubilado, no ha dejado nunca de cuidar huertos, jardines y lo que haga falta arreglar. Es un fenómeno de vitalidad y además encantador. Se sabe el nombre, (local), de todas las plantas, conoce las huellas y el rastro de los animales, el canto de todos los pájaros, que es lo que han hecho en tal o cual campo, donde hay un sitio con orquídeas que no sabe nadie..., en fin, es un pozo de sabiduría, una gozada de hombre y una persona muy divertida.
Estos dos, cada mañana mientras pasean, -hay que decir que salimos entre 7 y 8 según la época del año-, se han montado una actividad frenética a la que yo he bautizado como la "Oenegé Cargol", que consiste en apartar de los caminos o pistas de tierra por las que paseamos, -vamos variando-, todos los caracoles que encuentran. Básicamente lo hacen para que no les atropelle un tractor, un ciclista u otro vehículo o similar, o bien, no los cojan los que buscan caracoles para comérselos.  Como al parecer se les acaba la baba en medio del camino, se quedan mucho tiempo quietos hasta que fabrican más, y las probabilidades de morir antes de hora se multiplican.
Es agotador.
Yo he intentado no implicarme en el tema, pero es muy difícil porque ambos tienen diferentes métodos de salvación y ha llegado un momento que sin quererlo, siento que no puedo pasar sin opinar del tema.

C, más sensata, coge los caracoles y los deposita en las hierbas de al lado del camino, y eso para los caracoles pienso que no es muy traumático, pero E, mucho mas gamberro, les da un golpe con el bastón como si fuera un palo de golf y los manda volando a un campo de maíz, a las cañas del río, o ni se sabe...
Yo no puedo dejar de imaginarme a los pobres bichos aterrados y sin saber qué les pasa, cuando de repente, entran volando en una alocada órbita y caen en un mundo hostil y desconocido, cuando ellos lo que querían era ir al otro lado del camino.
En realidad pienso que el uno y la otra, con muy buena fe, eso si, están modificando sin encomendarse a nadie, el destino de los caracoles que seguramente era morir atropellados o cocinados a la "llauna"  tan ricamente, e incluso he intentado explicarles un cuento de Ray Bradbury que leí en mi juventud y me impresionó mucho,-parece, ya que aún lo recuerdo-, en que unos tipos viajaban de turistas al pasado por una especie de pasarela, y por no seguir las detalladas instrucciones que previamente les habían dado, modificaban levemente el presente,-poco-, pero lo suficiente para que, al volver, los humanos, por ejemplo, -ya no recuerdo bien-, tuvieran 3 ojos o una cabeza en forma de zapato.
En fin que estos dos, no me hacen caso, y ves a saber tú, como estarán modificando ese futuro en el que mi  nieto va a vivir.
En fin, qué estrés.

Yo al menos les haría dos preguntas a los caracoles:
¿Quiere usted que le depositen en la hierba del lado opuesto del camino o en otro lugar no determinado?
Según contesten SI o NO, la segunda pregunta sería:
¿En caso afirmativo, prefiere usted que sea depositado suavemente o bien que le den impulso rápido y algo traumático con un bastón o similar?

martes, 23 de abril de 2013

Feliz San Jordi

Se me resiste el tamaño, no cabe, pero lo pongo igual


viernes, 19 de abril de 2013

Uniformes

No tengo tiempo para escribir y casi casi ni para pensar, ya os explicaré dentro de nada el porqué, pero de vez en cuando, -para desengrasar-, me paseo por el facebook del que dije hace tiempo que me iba a borrar.
Y lo haré, seguro, pero no ahora.
En este momento crucial de mi vida no tengo tiempo para algo tan complicado.
Me lo miro porque soy una cotilla (curiosa, diría yo) por naturaleza y así me entero de lo que hacen gente como, por ejemplo, mis hijas, ya que increíblemente y sin ser premeditado todas sus amigas son amigas mías de facebook, cosa totalmente antinatural.
De hecho estoy segura (y me parece bien) que mis minipombolitas me tiene vetada en sus preferencias, que se puede.
El caso es que hace días que en la barra lateral derecha, la de los anuncios, viene uno con una foto de un tiarrón (va cambiando, no siempre es el mismo) que dice: "Ponga un poli fiel en su vida", "¿Qué tal un policía fiel?, "Conoce un policía: busca fieles policías en tu zona que buscan una segunda oportunidad"...en fin, va variando el texto, pero siempre son policías y además fieles..., fieles a no se sabe qué o quién o es que lo llevan ya como virtud asociada: policía = fiel.
No sé yo...
El otro día caí en la tentación de clicar al hombre fiel( no tengo ningún interés en la policía ni en los policías sino que lo considero trabajo de campo) y me salió una página rarísima y todo seguido, sin hacer nada, una más rara aún; para mi que no son policías fieles, sino delincuentes promiscuos...salí pitando de allá pero me temo que ya deben de tener hasta mi código de barras.
Y además como ya he entrado una vez, ahora me salen de continuo, porque ésto, ha decidido que me van los uniformes...¡qué horror!
Si en vez de policías fueran bomberos, no te digo yo...

sábado, 30 de marzo de 2013

Conexiones

No sé si os pasa que de repente hay cosas que a priori no tienen relación y de pronto se conectan, de un modo muy curioso e interesante, y hacen parecer como si tu vida y la de todos formara parte de una argumento,  una especie de narración escrita por un escritor algo friki.
Son bobadas, nada importante, una película, un libro...¿argumentos paralelos?.
Algo así.
A mi me pasa muy a menudo, aunque también pienso que en realidad es al revés y lo que hago es hacer conexiones entre algo que veo, leo o escucho y éso, tiene un nombre que no sé, y se lo dio  algún científico sabio o sabia en una tesis doctoral con calificación cum laude por Harvard o Yale.
Ésto que no se como se llama, he comprobado que me pasa en momentos de mi vida en que estoy inquieta por cosas que me pasan y en realidad es como si en mi cabeza se pusieran en funcionamiento conexiones que llevan meses atontadas, como periodos de más lucidez.
Como ha coincidido con este mes de marzo idiota, estoy encantada porque le da un aire mucho más interesante a la melancolía.
Estos días de recogimiento he visto un par de películas que os recomiendo encarecidamente.
Una la quería ver, porque había leído una buena crítica y además la comparaba con otra que en su día me gustó mucho: "5x2" de François Ozon; se trata de "Blue Valentine" de un tal Derek Cianfrance con un protagonista que me encanta Ryan Gosling y que está sembrado, y una actriz estupenda y muy dulce, Michelle Willians.
Si la de Ozon estaba narrada ( desde mi modesta opinión) desde un punto de vista femenino, ésta intenta y en parte consigue mantener una mirada objetiva sobre el amor y el desamor en una pareja, aunque acabes empatizando decididamente con Rosling ( a pesar de fumar todo el rato), tanto, que te dan ganas de gritarle a ella: "no seas boba, que es estupendo, quiérelo"...
La otra película que no os podéis perder es una que ni siquiera yo que soy habitual de películas raras, tenía ganas de ver, se llama: "Searching for Sugar Man" y es la historia de un músico americano, Rodriguez, que sacó dos discos que no tuvieron ningún éxito a pesar de ser buenísimos y poco después desapareció, supuestamente suicidándose en un concierto. El caso es que  alguien llevó un disco suyo a Sudafrica y allá se convirtió en un mito, un artista a la altura de Elvis o Los Beatles.
Es una historia increíble que no pienso contar porque deberíais verla, y Rodriguez era un músico maravilloso e imprescindible de oír; en spotify, está todo lo que grabó; ahora la escucho y no sé como he podido vivir sin conocerle.
Tengo a Rodriguez a todo volumen y es una música maravillosa.
No os lo perdáis.
Rodriguez y Rosling, Dean en el filme, tienen muchas cosas cosas en común y son dos historias, sin tener nada que ver,  para mi totalmente complementarias.
Pensareis que estoy loca pero tampoco lo puedo explicar, uno para no chafaros las películas y dos, porque tampoco sabría...
Y verlas en versión original, que merece la pena...



martes, 19 de marzo de 2013

¡Póngame otra...!

Cuando todos los locales de los negocios diversos de esta ciudad, que gota a gota van cerrando, se acaben de convertir en un bar,  podremos hacer un tour alcoholico sin solución de continuidad por toda Barcelona.
Si se nos acaba la pasta, podemos vender las joyas de la abuela o las cucharillas de plata en el Compro Oro de la esquina, y si el cuerpo ya no nos aguanta para tanto trasiego,  podemos ir probando algún colchón de las multiples colchonerías que también se abren. De hecho es el único sentido que encuentro a la proliferación de éstos negocios.
También se abren panaderías y tiene también sentido: hay que poner un poco de colchón en el estómago, lo que pasa es que más que panaderías parecen joyerías por el precio de la barra.
De hecho no descarto que estos negocios estén vinculados: los colchones, el pan y el Compro Oro.
Me temo que cada barcelonés que se queda en paro ( todos los de los negocios que cierran), invierte el finiquito en alguno de estos negocios. 
Se podría decir que ésto es renovación y que es natural y bueno que así pase.
Yo lo dudo.
A mi me parece que esto es poca previsión por parte de quién tiene que hacer política de ciudad a medio y largo plazo.
Pero yo soy una ignorante que ni siquiera he ido a la universidad.
En esta jungla se espabilan bastante, los bazares o colmados chinos y las fruterías de los pakistanís; como a éstos la normativa ( ¿hay alguna?) se la trae floja y están dispuestos a hacer todas las horas del mundo se incrustan entre bar y bar, con  una estética horrorosa, hay que decirlo, y van haciendo caja céntimo a céntimo...
Pasear desde mi casa hacia el centro es desolador y menos mal que he decidido irme, porque esta ciudad de bares me horroriza y, no tengo nada contra los bares, pero eso de estar uno al lado del otro yo creia que sólo pasaba en la calle Licenciado Pozas de mi ciudad natal, Bilbao. Una calle horrorosa con olor a vino en la que excepto algún taller de coches, los bares formaban un boulevard alcohólico sin solución de continuidad.
Me pregunto que sentido tiene que una ciudad solo tenga este tipo de negocios. ¿Y qué atractivo?
Las tiendas para los super ricos del Paseo de Gracia y aledaños, no tiene absolutamente ningún interés para mi ( parece una que esté en el aeropuerto) y creo que solo interesan a los ricos, cosa que ni siquiera entiendo ya que, ¿qué más da estar aquí, en Londres o París, Hamburgo o Nueva York si  en todos esos sitios están y son exactamente iguales...?
Yo me acuerdo cuando las ciudades se diferenciaban unas de otras, entre otras cosas por la peculiaridad de sus comercios.
En Barcelona, ¿cúal es la peculiaridad?, ¿los bares y Gaudí?
Pues vaya mierda.
Me quiero ir.
Me pregunto: ¿ en realidad para quién son los bares,  para los que pueden comprar en las tiendas de lujo o para los que sólo pueden mirar y se consuelan bebiendo ?